Ocultó Jalisco intoxicación de niños por metales pesados vertidos en el Río Santiago

El gobierno de Jalisco tuvo evidencia científica de la intoxicación con metales pesados que sufrían niños de entre 6 y 10 años que vivían en la confluencia del río Santiago en 2010, pero ocultó la información y omitió las recomendaciones de urgencia que se dictaron para atenderlos.

Por Violeta Meléndez

Se trata de un estudio que reveló la presencia de altas concentraciones de plomo, flúor, cadmio,arsénico, mercurio y otros elementos tóxicos en la sangre de niños que vivían en seis comunidades de Guadalajara, Tonalá, Juanacatlán y El Salto próximas al río, pagado por la otrora Comisión Estatal del Agua (hoy Secretaría de Gestión Integral del Agua) y que realizó la Universidad de San Luis Potosí.

En el documento se explica que 324 infantes fueron sometidos a diversos estudios de laboratorio (sangre, orina, heces) cuyos resultados a exposición de agentes tóxicos revelaron que la población de Juanacatlán es la más afectada, pues 94% de los niños presentó plomo en su organismo y 74 por ciento benceno, elementos cancerígenos que ocasionan daño en el sistema nervioso central.

Le sigue El Salto, donde 98 por ciento de los infantes dio positivo a cadmio y 81 por ciento a compuestos orgánicos persistentes -cuyo origen son pesticidas como el lindano, DDE y DDT, prohibido en México desde los años 90.

En Puente Grande, Tonalá, 60 por ciento resultó con mercurio, metal pesado bioacumulable que causa desórdenes en el sistema nervioso central; mientras que en La Cofradía (Juanacatlán) 45 por ciento dio positivo a arsénico (metaloide) y en la colonia Jalisco, 48 por ciento tuvo exposición a flúor.

Ubicación de las comunidades seleccionadas para el estudio dentro de la Cuenca del Río Santiago-Guadalajara.

Finalmente, en Jardines de la Barranca, Guadalajara, el indicador más constante entre los menores fue el cadmio, 69 por ciento lo presentó. Sin embargo, 100 por ciento de los niños estudiados en las seis comunidades arrojó evidencia de todos los compuestos tóxicos evaluados, pero en diferentes concentraciones.

Además, los estudios evidenciaron anomalías en la composición celular de la sangre de los niños, pues hasta el 50 por ciento tuvo un conteo anormal superior de hemoglobina y hematocrito, es decir, fuera de los parámetros regulares para personas de su edad, adicionalmente, 18 por ciento presentó pérdida de color en los eritrocitos (hipocromía), células encargadas de transportar el oxígeno a todo el organismo.

Sobre estos resultados, los investigadores concluyen que las comunidades de Puente Grande, La Cofradía, Juanacatlán y El Salto presentan el mayor riesgo de enfermar debido a altas prevalencias de alteraciones neuropsicológicas, a causa de la intoxicación por metales pesados que causan una disminución en su capacidad de aprender y dormir, además de contar con alteraciones en sangre, obesidad, alergias en la piel, infecciones en ojos, dolor de cabeza, riesgo que se agrava con su fuerte predisposición a la hipertensión, diabetes y cáncer por sus antecedentes familiares.

“Respecto a las alteraciones neuropsicológicas, resulta prioritario y urgente iniciar un programa para el desarrollo neurocognitivo que permita mejorar las capacidades intelectuales y de aprovechamiento escolar de los niños”, señala el documento, que fue dado a conocer por el periodista José Toral, de Líder Informativo, quien lo obtuvo vía transparencia.

“Será muy importante realizar un diagnóstico más profundo y fino en relación a la salud mental infantil de éstas comunidades ya que los trastornos del sueño identificados en altos niveles de prevalencia son un llamado de atención respecto a posibles problemas emocionales en dichas poblaciones”, añaden las conclusiones, sin embargo, no hubo seguimiento a estas medidas urgentes que se dictaron en 2010.

Es de señalar que el actual gobierno de Jalisco anunció un programa para sanear el río Santiago que incluye la construcción de plantas de tratamiento (que no retiran metales pesados), así como colaboración para la vigilancia de las descargas industriales que son competencia de la federación, entre otras medidas, pero no contempla un alcance de salud específico tal como el recomendado hace 10 años, ni al darse a conocer en diciembre de 2018 se hizo mención de dicho estudio.

Violeta Meléndez. Periodista independiente con especialización medioambiental. Tiene una trayectoria de 8 años en medios impresos y digitales desde los cuales ha presentado investigaciones sobre medio ambiente, salud, función pública y más. Gusta de publicar artículos de divulgación científica para explicar desde lo ocasional, hasta lo extraordinario.  

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